
MARIA DE LA ENCARNACIÓN, UN SI INCONDICIONAL AL PADRE, A JESÚS EN LA DOCILIDAD AL ESPÍRITU SANTO.
Ella hizo presente a Nuestro Dios Trino y Uno sobre todo haciendo su voluntad y ésta era que fuese la Madre del Hijo de Dios.
Aureola: muestra que María es el sol radiante de Dios Trinidad; se vuelve transparente para que en ella aparezca lo mas bello, el Hijo de Dios.
Mirada: llena de pureza y obediencia. Su maternidad la identificaba con su Hijo de tal manera que los sufrimientos de Cristo, eran sus propios sufrimientos.
Espíritu Santo: realiza en María el misterio de la Encarnación, "El Verbo se hace carne y habita en ella"
Manos abiertas: actitud de acogida para recibir al don de Dones; María pronuncia su FIAT: "Hagáse en mi"
Velo blanco: significa la pureza, alegría, luz y gloria en la que vive; es la atmósfera de María.
Luz en el pecho: refleja la Maternidad divina de María, simbolo de Cristo "Luz del Mundo"
Ornamento azul: Virgen sacedotal, María entró de lleno en la misión sacerdotal de Cristo el día de la Encarnación, cuando el Sacerdote Eterno Cristo Jesús fue ungido por Espíritu Santo en su seno virginal, para realizar en el tiempo la obra concebida en la eternidad, de glorificar al Padre por su inmolación en la Cruz, redimiendo además con ello al género humano.